Si te gusta una casa pero no tienes a nadie que te avale, seguramente le estás dando vueltas a ¿puedo comprarla igualmente o necesito sí o sí que mis padres firmen conmigo?
Sí, se puede pedir una hipoteca sin aval. Con ingresos estables, algo de ahorro y un expediente bien presentado, muchas entidades financian sin pedir un avalista. El aval aparece cuando el banco percibe un riesgo, y ese riesgo casi siempre se puede reducir.
Vamos a ver qué es un aval, cuándo te lo van a pedir, qué necesitas para evitarlo y qué puedes hacer si tu banco se cierra en banda. Y además con un ejemplo con números para que lo veas sobre tu propio caso o muy parecido.
Qué es un aval y por qué algunos bancos lo piden
Un aval es una garantía añadida. Alguien, normalmente un familiar, se compromete a pagar tu hipoteca si tú dejas de hacerlo. Esa persona es el avalista, y firma sabiendo que responde con su sueldo y con su patrimonio, el de hoy y el de mañana.
Conviene que entiendas bien lo que eso significa antes de pedírselo a nadie. Un avalista no presta un apoyo simbólico, si la cosa se tuerce, el banco puede reclamarle a él directamente, incluso antes que a ti. Y mientras dure la hipoteca, ese aval queda reflejado en sus registros de riesgo, lo que puede complicarle pedir financiación para sus propias cosas.
Por eso muchos compradores prefieren evitarlo. No quieren arrastrar a sus padres a un compromiso de treinta años. La buena noticia es que el aval no es obligatorio. El banco lo pide solo como refuerzo cuando duda de que vayas a poder pagar.
Hipoteca sin aval, sin entrada y al 100% no son lo mismo
Mucha gente mezcla tres conceptos distintos, y eso lleva a buscar mal y a frustrarse.
- Hipoteca sin aval quiere decir que no necesitas un avalista. Tú y la vivienda sois la única garantía.
- Hipoteca sin entrada quiere decir que no aportas ese ahorro inicial que suele rondar el 20-30% del precio.
- Hipoteca al 100% quiere decir que el banco financia todo el valor de la vivienda, aunque casi nunca cubre los impuestos y gastos de la compra.
Lo habitual es conseguir una hipoteca sin aval teniendo tu entrada ahorrada. El caso difícil sería necesitar las tres cosas a la vez, sin avalista y sin ahorro. Si lo que te falta es financiación por encima del 80%, ahí el banco sí suele pedir garantías extra, y ese es el momento justo donde aparece el aval.
Cuándo el banco te va a pedir aval y cuándo no
Por norma general, si pides menos del 80% del valor de la vivienda y tu perfil es solvente, el banco no debería pedirte aval. La cosa se complica cuando entra en juego alguno de estos factores.
- Pides más del 80% del precio o de la tasación.
- No tienes contrato indefinido ni ingresos fáciles de demostrar.
- La cuota se te iría por encima del 35% de lo que ganas neto.
- Tienes deudas abiertas o has aparecido en un fichero de morosos.
- Eres muy joven o ya tienes una edad alta para el plazo que necesitas.
Aquí toca ser honesto con nosotros mismos aunque no nos guste. Si reúnes varios de estos puntos a la vez, hay bancos que no te van a financiar sin aval por mucho que insistas. En esos casos, forzar la operación no sirve de nada. Es mejor trabajar el perfil, revisar de nuevo el importe o acudir a la entidad adecuada, que es donde un bróker hipotecario marca la diferencia, porque sabe qué banco encaja con cada situación.
Qué necesitas para conseguir una hipoteca sin aval
Para que el banco te diga que sí sin pedir avalista tiene que ver que vas a pagar sin agobios, por lo tanto necesitarías:
- Trabajo estable. Un contrato indefinido y un par de años de antigüedad ayudan mucho.
- Ahorro suficiente. Lo normal es necesitar en torno al 30% del precio, un 20% para la entrada y un 10% para impuestos y gastos.
- Una cuota sana. No debería comerte más del 30% o 35% de tus ingresos netos.
- Historial limpio. Sin impagos recientes y sin figurar en ASNEF o RAI.
Cuanto mejor encajes en estos cuatro puntos, menos motivos tiene el banco para pedirte un respaldo extra. Y aunque no los cumplas todos, según tu perfil hay margen para compensar unos con otros.
Si eres funcionario
Aquí partes con ventaja. Tu estabilidad laboral es de las más valoradas, y muchas entidades flexibilizan condiciones para este colectivo. Si es tu caso, te interesa ver cómo planteo una hipoteca para funcionarios, porque el enfoque cambia bastante respecto al de un asalariado normal.
Si eres autónomo
No tener contrato indefinido no te cierra la puerta, lo que el banco quiere comprobar es que tu actividad es estable. Con varios años de antigüedad, declaraciones que cuadren y unos ingresos regulares, puedes conseguir una hipoteca sin aval igual que un asalariado. Cuesta más prepararlo, pero se hace.
Si eres joven y tienes poco ahorro
Es el perfil más complicado, porque casi siempre falla el ahorro y a veces la antigüedad. Aun así, hay salidas. La principal hoy es el aval del Estado, que te explico a continuación.
El aval del Estado como alternativa al avalista
Si no tienes quien te avale y además te falta parte de la entrada, existe una vía que ha cambiado el panorama para muchos compradores jóvenes. El Estado puede actuar como avalista en tu lugar a través de una línea de avales gestionada con el ICO.
Este aval cubre la parte que el banco no suele financiar, de modo que puedes llegar a comprar sin aportar el 20% de entrada y sin meter a tu familia en la operación. Tiene requisitos de edad, de ingresos y de tipo de vivienda, así que no encaja con todo el mundo. Lo cuento requisito a requisito en mi guía sobre el aval ICO para la primera vivienda por si te interesa.
Qué puedes hacer si el banco te exige aval y no lo tienes
Que un banco te pida aval no es el final del camino. Significa que esa entidad, con tu perfil de hoy, ve un riesgo que quiere cubrir. Tienes varias salidas antes de rendirte.
- Recurrir al aval del Estado, si encajas en los requisitos que veíamos arriba.
- Pedir ayuda a tu familia sin que avalen. Pueden prestarte o regalarte parte de la entrada sin firmar como avalistas, que es un compromiso mucho menor para ellos.
- Aprovechar una vivienda familiar ya pagada. En algunos casos tiene sentido rehipotecar una vivienda que ya esté libre de cargas para conseguir la liquidez de la entrada, en lugar de poner a alguien como avalista.
- Mejorar el perfil y esperar unos meses. Reducir deudas, consolidar antigüedad o aumentar el ahorro puede convertir un no en un sí.
- Cambiar de banco. No todas las entidades valoran igual el mismo expediente. La que te dice que no hoy no es la única.
La clave está en no aceptar el primer no como definitivo y en saber a qué puerta llamar.
Un ejemplo con números para verlo claro
Imagina que quieres comprar una vivienda de 150.000 euros sin aval.
- La mayoría de bancos te financiarían hasta el 80%, es decir, 120.000 euros.
- Tendrías que aportar de tu bolsillo el 20% restante, unos 30.000 euros.
- A eso se suman impuestos y gastos, que rondan otro 10%, unos 15.000 euros.
En total, necesitarías alrededor de 45.000 euros ahorrados para comprar sin aval ni ayudas. Si solo tienes 25.000, te falta entrada, y es justo el momento en que el aval del Estado o una financiación más alta cobran sentido, opciones que el banco concede solo cuando tu perfil es muy sólido. Ver los números sobre tu caso real, y no sobre un ejemplo, es lo primero que conviene hacer antes de empezar a mirar pisos.
Cómo te ayuda un bróker hipotecario a conseguir tu hipoteca sin aval
Mi trabajo consiste en presentar tu caso de la mejor forma posible y en saber qué entidad financia a alguien con tu perfil sin pedir aval. Comparo, negocio y te acompaño hasta la firma, traduciéndote la letra pequeña por el camino.
Aunque como no es el tema ahora, si quieres entender primero qué es y cómo trabaja un bróker hipotecario, te lo explico sin compromiso en este otro artículo. Y si ya estás mirando vivienda, escríbeme y revisamos juntos si puedes comprar sin aval.
Preguntas frecuentes sobre la hipoteca sin aval
¿Se puede pedir una hipoteca sin aval en España?
Sí. Si tienes ingresos estables, algo de ahorro y un buen historial, hay bancos que financian sin pedir avalista. Lo importante es presentar la operación bien armada.
¿Puedo conseguir una hipoteca sin aval si no tengo entrada?
Es lo más difícil, pero no imposible. Necesitarías un perfil muy solvente o apoyarte en el aval del Estado, que cubre la parte que normalmente exige tu ahorro.
¿Qué bancos dan hipotecas sin aval?
No hay un banco concreto que las ofrezca como producto cerrado. Cada entidad lo decide según tu perfil y según la campaña del momento, así que la clave está en comparar y acudir a la que mejor encaje contigo.
¿Puedo pedir una hipoteca sin aval siendo autónomo?
Sí. El banco te pedirá demostrar que tu actividad es estable, normalmente con varios años de antigüedad e ingresos regulares. Con eso, tu situación se valora de forma parecida a la de un asalariado.
¿Es lo mismo el aval de un familiar que el aval del Estado?
No son lo mismo. El aval de un familiar compromete su patrimonio si tú dejas de pagar, mientras que el aval del Estado respalda parte de la operación a través del ICO sin poner en riesgo a nadie de tu entorno.


